Existe el criterio casi generalizado que las comidas para diabéticos no tienen sabor. Afortunadamente, hay muchísimas formas para cocinar con sabor y de forma saludable.

Los alimentos que ingerimos inciden positiva o negativamente en los niveles de glucosa en sangre. Es por ello que si padeces diabetes mellitus debes seleccionar de manera apropiada lo que vas a ingerir. Así controlas la glucemia.

Pero eso no significa que debas renunciar a los sabores que prefieres. Identifiqua los ingredientes con los que elaborar platos deliciosos y prepara un menú que responda a tus condiciones individuales y al paladar.

Los alimentos que ingerimos inciden positiva o negativamente en los niveles de glucosa en sangre

Los alimentos que ingerimos inciden positiva o negativamente en los niveles de glucosa en sangre.

Una advertencia necesaria

En la cocina de la mayoría de los hogares se elaboran recetas cargadas de sal y azúcar. Se piensa que sólo así se puede cocinar con sabor y que no deben figurar en el menú de un diabético, pero nada más lejos de la realidad. Si se consumen en exceso, tanto una como la otra son perjudiciales para la salud, no importa si tienes diabetes o no.

El exceso de azúcar causa obesidad y caries dental.  Y demasiada sal se relaciona con la insuficiencia renal, las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión. Si la persona es diabética entonces el control sobre la enfermedad adquiere otras connotaciones.

Lo más recomendable es la utilización mesurada de la sal para la elaboración de las comidas. Incluso su eliminación total si se emplean hierbas y especies aromáticas para condimentar los alimentos. Entre ellas se encuentran la canela , el clavo, la hoja santa y el orégano. Como sustituto del azúcar se puede recurrir a los edulcorantes sin calorías. Estos productos no inciden en los parámetros de glucosa plasmática.

Si se consumen en exceso sal o azúcar, tanto una como la otra son perjudiciales para la salud, no importa si tienes diabetes o no

El consumo en exceso de sal y azúcar es perjudicial aunque no padezcas diabetes.

Algunas recomendaciones

A la dieta para diabéticos se pueden sumar grasas e hidratos de carbono. El fundamento para una receta saludable se halla en la  variedad  de alimentos. A continuación se ofrecen algunas pautas a tener presente:

  1. Tu médico o educador de diabetes debe controlar el menú, porque cada persona con diabetes tiene sus necesidades. Se recomienda que en cada comida haya una opción para las grasas, de dos a cinco para los carbohidratos y una para las proteínas. Todas en raciones pequeñas.
  2. Una buena presentación hace que los alimentos se vean más apetitosos. Puedes acompañar tu receta con decoraciones vistosas y una guarnición llamativa.
  3. Para tu porción de carbohidratos, utiliza alimentos como las verduras, los lácteos y las frutas, así como los productos con almidón. Estos facilitan que la glucosa plasmática se mantenga controlada.
  4. Es importante conocer que productos como la margarina, los aderezos para ensaladas, las golosinas y galletas son alimentos ricos en ácidos grasos saturados. Afortunadamente, casi todos aparecen en el mercado con grasas reducidas o sin ellas y con el mismo sabor.
  5. En relación con las verduras y las frutas es recomendable consumirlas frescas, pero también las podemos encontrar enlatadas o congeladas. En el primer caso vigile que no vengan en almíbar o jarabes.
  6. Para la porción de proteína se aconseja elaborar recetas donde la carne de pollo (sin piel), el germen de soja y el pescado sean la base fundamental. Igualmente, debe evitar comerlos fritos.
Padecer diabetes no significa que debas renunciar a los sabores que prefieres

Padecer diabetes no significa que deba renunciar a los sabores que prefiere.

Ingerir las cantidades adecuadas de calorías y nutrientes esenciales, así como cocinar con sabor y comer saludable sin que implique cambios en la glucemia son métodos para evitar que un momento tan placentero se convierta en un dolor de cabeza.