Estudios recientes revelan que, en naciones en desarrollo, el agua de coco se ha convertido en una bebida natural altamente consumida los 365 días del año por las personas que padecen de diabetes, debido a la poca cantidad de azúcar que contiene y porque logra reducir la sensación de calor.

Además, el coco contiene potasio, otros minerales y esenciales ácidos grasos que resultan favorables para el cuerpo. El consumo regular del líquido de este fruto, por su dosis de potasio, colabora en la prevención contra los cálculos renales.

El consumo regular del agua de coco, por su dosis de potasio, colabora en la prevención contra los cálculos renales

El consumo regular del agua de coco, por su dosis de potasio, colabora en la prevención contra los cálculos renales.

Propiedades del agua de coco

Una taza de agua de coco contiene 0,48 gramos de grasa; 46 calorías; seis gramos de azúcar, tres de fibra dietética y dos de proteína. Todos estos elementos transforman al líquido en una bebida hidratante parecida a las consumidas por los deportistas.

El líquido proveniente de esta fruta tiene, igualmente, citocininas que poseen cualidades antioxidantes para contrapesar los radicales libres que perjudican las células y favorecen el surgimiento de diabetes tipo 2 y a los padecimientos del corazón.

Esta rica bebida también colabora con el cuerpo ante episodios de diarrea, pues contribuye a equilibrar los electrolitos intestinales, calmando los síntomas de este tipo de problemática tropical. Por otro lado, como es el sobrepeso un rasgo común en las personas diabéticas, el coco es beneficioso porque su agua ayuda a perder peso y está libre de colesterol. Sin contar que, por su reducido contenido de glucosa, pudiera convertirse en un suplemente en las sodas carbonatadas.

Una taza de agua de coco contiene 0,48 gramos de grasa; 46 calorías; seis gramos de azúcar, tres de fibra dietética y dos de proteína

Una taza de agua de coco contiene 0,48 gramos de grasa; 46 calorías; seis gramos de azúcar, tres de fibra dietética y dos de proteína.

¡Cuidado con la pulpa!

No obstante, cuando se ingiere este tipo de producto natural, se debe tener cuidado con la pulpa. Esta sustancia blanca que se encuentra en el interior de la fruta sí tiene altas dosis de azúcar y grasas, razón por la cual puede incrementar con rapidez la glucosa presente en la sangre.

Consejos médicos

Los consejos médicos indican que si alguien decide no ingerir el agua apenas abrió el coco, debe refrigerarla con rapidez porque, de lo contrario, se puede poner agria si se deja lejos de las bajas temperaturas.

En numerosas naciones tropicales, este tipo de frutas suelen ser vendidas por comerciantes callejeros a personas que transitan por las calles aturdidas por el calor, y que ansían tomar el agua refrescante. Igualmente, los vendedores comercializan el fruto cortándolo en dos mitades para disfrutar de la pulpa.

El coco es beneficioso porque su agua ayuda a perder peso y está libre de colesterol

El coco es beneficioso porque su agua ayuda a perder peso y está libre de colesterol.

La composición de la fruta se transforma mientras madura. El magnesio que contiene se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de los huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. Destaca además su contenido de vitamina E, de acción antioxidante y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Como dato insólito, referentes bibliográficos señalan que el agua de coco se ha usado de maneras que nada tienen que ver con ser comidas. Eso sucedió como parte de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue usada como una solución salina para situaciones de emergencia con el fin de hidratar a los militares heridos en la batalla.