Bajar de peso bastantes kilos, aun cuando después se recuperen, es beneficioso para las personas que padecen de sobrepeso y también de diabetes tipo 2, pues les ayuda a optimizar el control de la glucosa y del colesterol, así como a disminuir la presión elevada.

Como parte de una investigación de cuatro años, los participantes que tras rebajar volvieron a su peso de antes poseían mejores estándares de glucosa que quienes no habían enflaquecido o que quienes habían adelgazado apenas unos pocos kilos.

Una de las autoras del estudio, Rena Wing, que también es profesora de la especialidad de Psiquiatría y de la conducta humana en el colegio de medicina de nombre “Warren Alpert” de la Brown University, concluyó que, así como muchas personas adelgazan y luego vuelven a obtener peso, es necesario concluir si esa variable es beneficiosa o no para los resultados relacionados con el adelgazamiento.

Bajar bastantes kilos de peso ayuda a optimizar el control de la glucosa y del colesterol, así como a disminuir la presión elevada

Bajar bastantes kilos de peso ayuda a optimizar el control de la glucosa y del colesterol, así como a disminuir la presión elevada.

Detalles de la investigación                                                      

Para la investigación, los especialistas usaron datos de alrededor de 1400 personas adultas obesas que padecían de diabetes tipo 2, quienes formaron parte de un experimento aleatorio de 10 años sobre de la dieta intensa y la práctica de ejercicios físicos y que no habían sufrido ninguna trasformación en su forma de vida.

Como parte de este proceso, los casos de estudio debían bajar como mínimo el siete por ciento de su peso y realizar, semanalmente, alrededor de tres horas de prácticas físicas de nivel moderado a muy intenso. El equipo de especialistas se enfocó solo en los primeros cuatro años del total del tiempo de estudio.

Distribución de las personas muestreadas

Los autores de la investigación organizaron en seis grupos a todos los participantes. Ellos se distribuyeron en las categorías “sin adelgazar”, “adelgazamiento moderado” (que aglutinaba a quienes poseían entre un tres y un ocho por ciento del peso), “adelgazamiento significativo” (quienes habían bajado entre un ocho y un 20 por ciento), “adelgazamiento moderado” pero con cierto recobro del peso basal durante el año número cuatro, “adelgazamiento significativo” con recuperación similar al de la categoría anterior y, finalmente, la más común: la de adelgazamiento con un recobro de peso basal que pudiera describirse como parcial.

Bajar de peso disminuye el tejido adiposo y optimiza la efectividad de la insulina

Bajar de peso disminuye el tejido adiposo y optimiza la efectividad de la insulina.

Eso perfeccionó mucho más el control del azúcar en sangre, los triglicéridos, el colesterol y la presión sistólica que la disminución moderada del peso durante el primer y el último año, según sacó a la luz Diabetes Care.

La cantidad de glucosa en sangre tuvo una tendencia positiva en los primeros 365 días del experimento, pero después empeoró otra vez. Durante el año número cuatro, sólo mostraba una mejor evolución en quienes adelgazaron mucho y sin que importara que algunos participantes volvieran a su peso basal.

Es mejor enflaquecer y no retornar a la obesidad, pero el miedo a que eso pase no debería frenar a los diabéticos que intentan bajar de peso

Es mejor enflaquecer y no retornar a la obesidad, pero el miedo a que eso pase no debería frenar a los diabéticos que intentan bajar de peso.

Ventajas de bajar de peso en los diabéticos

Bajar de peso disminuye el tejido adiposo y optimiza la efectividad de la insulina, comentó Wing a la prensa. Esas transformaciones calman la inflamación y reducen los componentes de peligro del padecimiento cardiovascular. Para el especialista, es mejor enflaquecer y no retornar a la obesidad, pero el miedo a que eso pase no debería frenar a los diabéticos que intentan bajar de peso.