Una nueva investigación sugiere que caminar rápido podría ser más eficaz para el control de la glucosa en sangre en pacientes diabéticos, que ejercicios como trotar. Así lo presentó recientemente el doctor William Kraus, profesor de medicina en el Departamento de Cardiología de la Universidad de Duke, ubicada en la ciudad de Durham, en Carolina del Norte, Estados Unidos.

El doctor Kraus, quien es también el autor principal de esta investigación, expresó que la mayoría de los pacientes diabéticos conoce los beneficios que trae a la salud cambiar los estilos de vida, pero resulta difícil para estas personas modificar su conducta de manera inmediata para adherirse a una dieta saludable, bajar de peso y realizar algún tipo de actividad física. Por ello, junto a sus colaboradores, Kraus intentó determinar si solo con el ejercicio se podrían obtener los mismos beneficios.

Dr. William Kraus, profesor de medicina en el Departamento de Cardiología de la Universidad de Duke

Dr. William Kraus, profesor de medicina en el Departamento de Cardiología de la Universidad de Duke.

Dieta, ejercicios físicos y pérdida de peso

El investigador explicó que, ante el reto de asumir una dieta adecuada, el ejercicio físico y bajar de peso frente a la práctica de la actividad física únicamente, el estudio reveló que se puede conseguir alrededor del 80 por ciento de efectividad solo con esta última, si se realiza en las cantidades adecuadas y con moderada intensidad.

En esta investigación estuvieron involucradas 150 personas diagnosticadas con prediabetes, las que se dividieron en cuatro grupos. El primero de ellos siguió las pautas del Programa de Prevención de Diabetes, en el que consumieron alimentos bajos en calorías y grasas, mientras se sometían a ejercicios de moderada intensidad equivalentes a caminar con rapidez alrededor de 12 kilómetros durante una semana.

Con los ejercicios de elevada intensidad, se quema más glucosa que grasas, en tanto con los de moderada intensidad ocurre lo contrario

Con los ejercicios de elevada intensidad, se quema más glucosa que grasas, en tanto con los de moderada intensidad ocurre lo contrario.

Al resto de los sujetos se les asignó a uno de los siguientes grupos de ejercicios: poco ejercicio de moderada intensidad similar a caminar con rapidez cerca de 12 kilómetros por semana; cantidad elevada de ejercicios de moderada intensidad igual a caminar con rapidez unos 18 kilómetros y medio por semana, y por último, cantidad elevada de ejercicios físicos de alta intensidad equivalentes a trotar cerca de 18 kilómetros por semana.

Luego de seis meses, los sujetos que utilizaron el procedimiento de las tres medidas, mostraron mejorías en un nueve por ciento como promedio de tolerancia oral a la glucosa, indicador que, normalmente, se emplea para diagnosticar o excluir a la diabetes, y otros trastornos metabólicos como la resistencia a la insulina.

La actividad física moderada incide en la quema de grasas en los músculos

La actividad física moderada incide en la quema de grasas en los músculos.

Beneficios de caminar con rapidez

Los participantes que realizaron solo ejercicios físicos mostraron resultados diferentes: aquellos del grupo que se ejercitó con una carga similar a caminar con rapidez unos 18 kilómetros, a una moderada intensidad, lograron una mejoría del siete por ciento; los del grupo de los 12 kilómetros con igual intensidad que el anterior mejoraron un cinco por ciento, y el de los 18 kilómetros con alta intensidad alcanzó la cifra de dos por ciento.

Cris Slentz, quien se desempeña como profesor asistente de medicina en la Universidad de Duke y fue coautor de la investigación, precisó que estos resultados significan que, la sola realización de una elevada cantidad de ejercicios de moderada intensidad, brinda casi los mismos beneficios para la tolerancia oral a la glucosa, que aquellos que se obtienen con la restricción de calorías y grasas además del ejercicio físico.

Por su parte, el doctor Kraus manifestó que, con los ejercicios de elevada intensidad, se quema más glucosa que grasas, en tanto con los de moderada intensidad ocurre lo contrario. Igualmente, explicó que la actividad física moderada incide en la quema de grasas en los músculos y esto resulta importante, porque allí se almacena la glucosa después de las comidas.