La diabetes es una descompensación que tiene el organismo para producir o utilizar la insulina, y después metabolizar la glucosa en la sangre, que transformará los alimentos para emplearlos como energía.

Aunque lo repitamos por enésima vez, debemos recordar la importancia que tiene la alimentación para el cuidado de la diabetes. Lo que comemos, la cantidad y la hora en que lo hacemos influye en el control del nivel de glucosa en sangre. Por eso insistimos tanto en la importancia que tiene llevar una dieta equilibrada, que unida al tratamiento recomendado por tu especialista en diabetes y al ejercicio físico, te ayudarán a tener tus niveles de glicemia controlados.

Debemos recordar la importancia que tiene la alimentación para el cuidado de la diabetes

Debemos recordar la importancia que tiene la alimentación para el cuidado de la diabetes.

Existen rumores que sitúan a los carbohidratos como una amenaza para los diabéticos, porque se transforman inmediatamente en azúcar y elevan el nivel de glucosa en la sangre. Pero los carbohidratos son uno de los grupos de alimentos más importantes, porque al ser digeridos y convertirse en azúcares simples ofrecen energía para que cada órgano cumpla con su función. La glucosa que nuestro cuerpo no utilice se quedará almacenada en los músculos y el hígado como reserva de energía.

Pero los carbohidratos no son todos iguales. Según su estructura química se dividen en dos tipos:
• carbohidratos simples
• carbohidratos complejos

Carbohidratos simples

También llamados azúcares simples porque tienen una estructura química más sencilla. Al contener uno o dos azúcares, el organismo los digiere o procesa enseguida, pasan a la sangre muy rápido y son una fuente de energía inmediata para nuestro cuerpo. Se encuentran en los alimentos de forma natural o se les añade. Se encuentran en alimentos como el azúcar simple, los dulces y el yogurt.

Estos se pueden encontrar en productos como el jarabe de maíz, dextrosa, maltosa y sacarosa.

Carbohidratos complejos

Presentan la unión de tres azúcares o más que actúan conjuntamente de forma química por lo que el cuerpo tarda más en digerirlos. Presentan altas cantidades de fibra, la soluble atrae el agua durante la digestión, hace el proceso de digerir más lento y te provoca sensación de estar lleno por lo que la glicemia no sube tan rápidamente y la insoluble que acelera el proceso de expulsión de excrementos.

Entre estos se encuentran las judías, el arroz de grano integral y en verduras como las espinacas y el berro.

La importancia de la dieta

La dieta es fundamental para el control de tu diabetes, porque te ayudarà a controlar el nivel de azúcar en sangre, dependiendo de los alimentos que consumas y de la cantidad de carbohidratos que estos contengan.

El índice glucémico es el encargado de clasificar los alimentos según sus carbohidratos y la rapidez en que estos se disuelven en azúcar y aumenta la glicemia en sangre. Se consideran alimentos que presentan índice glucémico alto si presentan una puntuación de 70 o más, y los bajos de 55 o menos. Por lo que te recomendamos que consumas los alimentos que poseen un índice glucémico inferior a 69.

Cuadro comparativo

Alimentos de baja carga glucémica: Cereales, frutas y vegetales altos en fibra y las legumbres como los garbanzos, judías y lentejas.

Alimentos de media carga glucémica: Cereales como la cebada, la avena y el trigo, arroz, pasta integral y zumo de frutas.

Alimentos de alta carga glucémica: Patata asada o frita, cereales refinados, bebidas azucaradas y pastas de harina blanca.

Si no estás seguro del tipo de dieta que debes hacer para tu tipo de diabetes y los tipos de carbohidratos que debes consumir y su limitación, por favor visita a un nutricionista o dietista para que él/ella te oriente sobre lo que debes hacer.

El ejercicio físico, la insulina y la dieta como primer lugar son los encargados de mantener tu glicemia en los límites

El ejercicio físico y la dieta te ayudarán a mantener tu glicemia controlada.

La dieta para diabéticos debe contener entre 3 y 4 raciones de carbohidratos en las comidas y 1 ó 2 en la merienda. Las raciones poseen un total de 15g de carbohidratos, lo que significa consumir de 45g-60g en cada comida y 15g-30g en la merienda. La cantidad total diaria no deberá ser superior a 200g de carbohidratos.

Recuerda, el ejercicio físico y la dieta  te ayudarán a mantener tu glicemia controlada.