Sabemos que los dulces son el talón de Aquiles de millones de personas en el planeta, pero, aunque son realmente agradables, los médicos aconsejan comerlos sobre todo en las mañanas, pues ingerirlos durante las noches puede perturbar la tolerancia del organismo a la glucosa.

Estudiosos de las universidades de Harvard y Murcia, de conjunto con expertos de las de Barcelona y Granada, revelaron un nuevo descubrimiento: cierto “reloj” presente en el tejido de los lípidos que incita a dormir desde horas más tempranas y durante más horas. También monitorea, de manera natural, el nivel de tolerancia al azúcar.

Frank Scheer, jefe del cuerpo médico encargado del estudio del proceso de sueño en Harvard, comentó a la prensa que su pesquisa revela como este tejido subcutáneo tiene la manera interna de regular la sensibilidad del cuerpo a la insulina, inclusive encontrándose in vitro, en el exterior del organismo. Se acomoda excelentemente a lo detectado en las personas en general al momento de inspeccionar cómo actúan delante de determinadas comidas o frente algún alimento dulce.

Comer dulces en las noches puede perturbar la tolerancia del organismo a la glucosa

Comer dulces en las noches puede perturbar la tolerancia del organismo a la glucosa.

Consumo de dulces en las noches: principales consecuencias

En esta dirección, Marta Garaulet, especialista de la Sociedad de Nutrición en España, apunta que la mala tolerancia a los azúcares durante las noches, puede ocasionar aumento de la insulina, lo cual, con el paso del tiempo, provocarán una elevación del peso físico, pues se ha provocado el acceso al tejido de mucha grasa.

También es posible enfermar de diabetes, aun cuando descansar de manera correcta y dormir las horas necesarias, podría eliminar la probabilidad de este padecimiento. Esos son dos elementos que colaboran para optimizar las funciones que posee el tejido adiposo, según explica el especialista.

La mala tolerancia a los azúcares durante las noches, puede ocasionar aumento de la insulina

La mala tolerancia a los azúcares durante las noches, puede ocasionar aumento de la insulina.

Un poco de historia

Hace algunos siglos se desconocía el azúcar. La miel de abeja era lo usado para infusiones dulces. Actualmente, el dulce se ha convertido en uno de los cinco sabores básicos sin los cuales no puede vivir la mayoría de las personas, y es, quizás, el único aceptado de manera global por todas las culturas y etnias de la tierra como uno de los sabores más placenteros.

Se detecta, principalmente, en las papilas gustativas de la punta de la lengua. Los alimentos que poseen un alto contenido de carbohidratos son percibidos dulces y los saborizantes artificiales de proporcionar el sabor dulce se denominan edulcorantes. Los alimentos dulces suelen formar parte de los postres y de los desayunos dentro de la alimentación humana.

La cantidad de azúcar en la dieta no influye en el comportamiento infantil

La cantidad de azúcar en la dieta no influye en el comportamiento infantil.

Algo esencial que debes conocer sobre los dulces

Pero la base del dulce es el azúcar, cuyo consumo elevado aumenta, de forma significativa, la tensión sistólica y la arterial diastólica. De hecho, quienes ingieren un 25 por ciento o más de calorías de azúcar poseen casi tres veces más peligro de fallecimiento por problemas del corazón.

Algunas personas piensan que el azúcar crea hiperactividad y otras dificultades de comportamiento en los niños y, como base, deben seguir dietas especiales que limiten estas sustancias para evitar este tipo de efectos. Otros expertos no están de acuerdo con esta teoría. Varios estudios demuestran que la cantidad de azúcar en la dieta no influye en el comportamiento infantil, sino que los padres que tienen prejuicios hacia los efectos de los dulces perciben, erróneamente, que sus hijos están más inquietos y nerviosos cuando comen golosinas.