Un nexo entre la caída en los niveles generados por el aminoácido homocisteína y la disminución del peligro de que personas con diabetes tipo 2 padezcan retinopatía diabética, fue revelado en el Hospital Universitario de la ciudad de Valencia (Peset), por la unidad dedicada a los estudios oftalmológicos, “Santiago Grisolía”.

En el quinto cónclave mundial de Sircova, donde están invitados prestigiosos especialistas de las Ciencias de la Visión, lo arrojado por la investigación fue presentado por la científica Silvia Sanz, quien manifestó que los niveles superiores de homocisteína, están vinculados con riesgos superiores de sufrir un accidente cerebrovascular y una enfermedad coronaria, dado que el incremento del aminoácido, podría perjudicar la protección de las arterias y originar la creación de coágulos de sangre.

El estudio, de acuerdo con un mensaje de la Generalitat Valenciana, busca establecer qué ganancias obtendrían los enfermos con retinopatía diabética, si el incremento de la homocisteína alcanzara a disminuir, sus estándares a lo establecido como normal.

Comparación entre ojo sano y ojo con retinopatía diabética.

La retinopatía diabética está definida como una dificultad ocular, ocasionada por la diabetes a causa de desperfectos en los vasos sanguíneos de la retina. Si la enfermedad avanza, se forman nuevos vasos sanguíneos y prolifera el tejido fibroso en la retina, lo que tiene como consecuencia que la visión se deteriore, pues la imagen enviada al cerebro se hace borrosa.

En España se calcula que aflige a alrededor del 20 al 25 por ciento de los enfermos con diabetes tipo 2 , y de un 50 a un 65 por ciento de los portadores de la tipo 1. En principio la patología no tiene síntomas evidentes, sin embargo, desde el centro médico, alertan sobre lo significativo de detectarla a tiempo, para empezar a tratarla, pues si avanza podría tener consecuencias peligrosas, como puede ser el caso de un edema macular, entre otras problemáticas que conllevan a perder gran parte de la capacidad de visión, algo que repercute directamente en contra de la calidad de vida.

Según fuentes médicas, es tan grave el padecimiento, que la retinopatía diabética se ha convertido en una de las principales fuentes de ceguera sin solución, en edad laboral o sea, entre los 20 y los 70 años de edad.

Comparación entre visión normal y visión con Retinopatía en los enfermos con Diabetes.

Resultados de la investigación en el Hospital Universitario de la ciudad de Valencia (Peset)

En la pesquisa del Peset, participaron 162 personas divididas en 2 grupos: el primero con 94 portadores de la diabetes tipo 2 (casi todos con retinopatía diabética,  y el segundo con 68 portadores sanos. De forma aleatoria, a la mitad de la muestra se le suministró de manera oral una pastilla diaria de omega 3 y antioxidantes. El seguimiento del tratamiento demoró dos años.

El primer grupo partía de altos niveles de homocisteína, que después del tiempo de prueba disminuyeron a lo considerado como normal. Con la nivelación de la homocisteína, igualmente se evidenció una ralentización del avance de la retinopatía, lo cual resulta muy significativo para los diabéticos, dijo la doctora Sanz.

Estabilidad en el grosor de las capas que se encuentran en la retina.

Sin embargo, los resultados van más allá, pues en los diabéticos se estabilizó la agudeza ocular, la presión de los ojos y el grosor de las capas que se encuentran en la retina.