Las complicaciones y trastornos de la diabetes rebasan las fronteras del interior del organismo humano. La piel, ese órgano que nos protege de todo, también recibe molestias, sobre todo cuando, como consecuencia de la enfermedad se reseca, sufrimos de comezón, o recibimos heridas que demoran en sanar.

Por infortunio, aunque la piel es nuestro órgano más extenso, hay quienes prefieren ignorar los síntomas de que algo anda mal dentro del cuerpo. Se valora que, un tercio de los diabéticos, sufrirán problemas en la piel a causa de descontrol de su diabetes en determinado instante de sus vidas. La noticia agradable es que una gran cantidad de estas afectaciones es posible evadirlas o abordarlas con facilidad si son descubiertas a tiempo.

Aunque la piel es nuestro órgano más extenso, hay quienes prefieren ignorar los síntomas de que algo anda mal dentro del cuerpo

Aunque la piel es nuestro órgano más extenso, hay quienes prefieren ignorar los síntomas de que algo anda mal dentro del cuerpo.

Algunos consejos saludables para cuidar tu piel

  • Vigilar los altibajos de la glucosa. Será esta la manera más eficiente de proteger tu piel evitando dificultades, además, en otras partes del cuerpo.
  • Emplea jabón neutro. Limpiar la piel con él te asegurará la limpieza de cualquier residuo, pero siempre debes secar al detalle, evitando fricciones.
  • Báñate con agua tibia. Si empleas este líquido a temperaturas muy bajas o muy altas corres el riesgo de provocarte traumas en la epidermis, lo que repercutiría en el rompimiento de algunos vasos sanguíneos.
  • Mantén la piel seca y limpia. No subvalores el talco, este producto resulta efectivo en zonas donde hubo fricciones de piel con piel, así como en la ingle, las axilas y en los pies.
  • Humecta tu epidermis. Es obligatorio que utilices una crema con efecto hidratante. Hay algunas especialmente diseñadas para quienes padecen de diabetes.

    Se valora que, un tercio de los diabéticos, sufrirán problemas en la piel a causa de descontrol de su diabetes en determinado instante de sus vidas

    Se valora que, un tercio de los diabéticos, sufrirán problemas en la piel a causa de descontrol de su diabetes en determinado instante de sus vidas.

  • No uses crema entre los dedos de tus extremidades inferiores porque puedes atraer  el crecimiento de hongos.
  • Bebe mucha agua. La hidratación auxilia tu piel y le permite no resecarse.
  • Viste atuendos de algodón. Así estarás fresco y eliminarás la propagación de bacterias.
  • Examina tu piel luego de bañarte. Tienes que estar seguro de no estar lesionado o con regiones enrojecidas. En caso de notar algo similar ve al médico.
  • Presta atención hasta a la herida más mínima. Lávate los cortes con jabón y agua. Nada de alcohol ni yodo porque sus efectos son muy fuertes. Solo emplea cremas antibióticas si se te orientan como tratamiento.
  • Estudia tus pies diariamente. Te recomendamos utilizar zapatos anchos y tacones bajos que no provoquen llagas.

Un órgano sensible

La piel es un órgano sensible, aunque no lo parezca. Es por eso que, además de algunos consejos para protegerla, te dejamos algunas de las lesiones más frecuentes que sufre y cómo reconocerlas.

El problema más común es la “dermopatía diabética”, cuyos síntomas primeros son manchas rojizas que luego se oscurecen hasta convertirse en pequeñas costras. Otro de los padecimientos es la llamada “piel amarilla”, con la cual pierden fuerza el cabello, las uñas, los huesos y la piel, por supuesto.

La piel es un órgano sensible, aunque no lo parezca

La piel es un órgano sensible, aunque no lo parezca.

Está también en las mujeres la “necrobiosis lipoídica”, caracterizada por diminutas erupciones rojas y alguna comezón en muslos, frente, antebrazos, cuero cabelludo, y abdomen.  El “granuloma anular”, por otra parte, es posible distinguirlos por granos violeta que se unen hasta armar placas de casi cinco centímetros de diámetro.

Y finalmente está el “oscurecimiento de la piel”, más frecuente en personas obesas, particularmente en zonas cercanas al cuello, ingle o las axilas.