Más de 11,5 millones de mexicanos padecen de diabetes. Alrededor del 50% de las personas que la han sufrido durante más de 15 años, han visto elevadas sus posibilidades de quedar ciegos total o parcialmente.

Según fuentes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al menos dos de cada cinco pacientes desarrollan algún tipo de ceguera. La causa es el descontrol de su enfermedad. Por eso, terminan presentando complicaciones visuales tan diversas como glaucoma, retinopatía diabética o cataratas.

Al menos dos de cada cinco pacientes diabéticos desarrollan algún tipo de ceguera

Al menos dos de cada cinco pacientes diabéticos desarrollan algún tipo de ceguera.

Las dificultades pueden aparecer sin originar síntomas muy evidentes o muchas molestias. Pero a través de un diagnóstico y el tratamiento con carácter temprano es probable que en casi el 100% de los casos, se reduzcan las probabilidades de perder la vista, alega el especialista Eduardo Corzo, director de CODIABET, centro dedicado a la oftalmología diabética desde la capital mexicana.

La catarata es el padecimiento que mayormente impacta a los diabéticos. Datos científicos confirman que quienes sufren esta enfermedad vinculada al metabolismo del organismo, en algún momento de su vida van a desarrollar la catarata. El glaucoma, por otra parte, resulta 10 veces más usual en las personas sanas; mientras que la retinopatía diabética queda manifestada en las personas que han tenido problemas para controlar el azúcar en sangre, durante largos períodos de tiempo.

Es necesario distinguir que en la mayoría de los casos, los pacientes se acercan a las consultas oftalmológicas cuando el daño visual es intermedio, o se encuentra en etapas muy avanzadas, cuando no queda mucho por hacer.

Los pacientes se acercan a las consultas oftalmológicas cuando el daño visual es intermedio, o se encuentra en etapas muy avanzadas

Los pacientes se acercan a las consultas oftalmológicas cuando el daño visual es intermedio, o se encuentra en etapas muy avanzadas.

Con respecto a un padecimiento tan común como las cataratas, los especialistas opinan que son muy progresivas. Llegan a nublar de manera absoluta la visión, lo cual dificulta realizar los trabajos cotidianos, hasta que el afectado se acostumbra.

¿Se puede perder la visión totalmente?

Sí. La razón es que el cristalino del ojo debería ser transparente. Ese grado de transparencia le permite enfocar igual de cerca que de lejos. Pero si se pierde esa nitidez, la luz no podrá pasar de manera desahogada, provocando que la retina no enfoque de manera adecuada, lo cual disminuye la cantidad y calidad de la visión. El estado más grave que se puede alcanzar es la ceguera.

Por su parte, el glaucoma provoca un daño grave y sin vuelta atrás al nervio del ojo. Eso se acompaña de una lesión intraocular y la pérdida de la visión periférica, aquella que nos permite mirar por el rabillo del ojo.

Los elevados porcientos de azúcar en sangre estropean el recubrimiento de los vasos sanguíneos en todo el cuerpo

Los altos porcentajes de azúcar en sangre estropean los vasos sanguíneos en todo el cuerpo.

Los elevados porcentajes de azúcar en sangre estropean los vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Los ojos se dañan, pues contienen enormes cantidades de esos vasos. Una vez ocurrido el daño, las estructuras serán incapaces de aguantar la sangre. Los nutrientes de la misma se irán hacia la retina, donde comenzarán a generar hemorragias por las grasas y el agua depositadas.

Todo lo anterior puede originar una retinopatía diabética, sobre todo en personas que han padecido de diabetes sin un control metabólico correcto.

Al inicio, la enfermedad hace que la retina envíe al cerebro imágenes distorsionadas o borrosas. Sin embargo, al avanzar el padecimiento pueden aparecer hemorragias e incluso desprendimientos de la retina.