Tras procesar la información extraída de 3.987 personas sanas, un estudio sobre la Progresión de la aterosclerosis subclínica temprana (PESA) manifestó interesantes resultados sobre la diabetes.

Como parte de la investigación, los científicos verificaron los niveles que poseía el estrés oxidativo. Para ello midieron las partículas LDL oxidadas, que juegan un papel clave en la progresión de la aterogénesis, caracterizada por una inflamación crónica, la acumulación de lípidos y las modificaciones de las células vasculares en la pared arterial.

El tabaco y el sedentarismo, pueden impulsar enfermedades graves como cáncer o problemas del corazón.

Así descubrieron como una concentración de las LDL oxidadas estaba vinculada con los elementos que componen el síndrome metabólico. El experimento corroboró la tesis en personas delgadas y obesas, incluyendo incluso a quienes no tienen resistencia de ningún tipo a la insulina, lo cual implica que se encuentran en etapas tempranas de la evolución del síndrome metabólico.

En el ser humano, el estrés oxidativo influye en más de cien enfermedades de relevancia como la periodontitis, el varicocele y la enfermedad de Alzheimer. Como parte de la naturaleza del organismo, sus efectos aumentan con el envejecimiento. Puede ser agravado por la adicción al tabaco, una dieta de pocas vitaminas, el sedentarismo, algunas condiciones ambientales e incluso por predisposición a padecer enfermedades graves como cáncer o problemas del corazón.

La investigación, en resumen, comprobó que este marcador pronostica la evolución del síndrome metabólico. Eso puede favorecer el ejercicio clínico pues ahora es posible distinguir las personas que corren un peligro elevado de padecerlo.

La novedosa pesquisa, coordinada por CIBERESP, un centro para las investigaciones biomédica   s en el sector de la salud pública, reveló que la LDL oxidada podría emplearse también para intervenir con rapidez a los pacientes con riesgo de padecer el síndrome.

La abundancia de grasa en la cintura eleva el peligro de padecer enfermedades cardiacas o diabetes tipo 2.

El marcador oxidativo se manifiesta en altos porcentajes en quienes padecen de sobrepeso, razón por la cual algunos científicos lo consideran como un factor de vinculación entre el síndrome metabólico y la obesidad.

Se conoce como síndrome metabólico, al conjunto de predisposiciones biológicas que elevan el peligro de padecer enfermedades cardiacas o diabetes tipo 2. Entre las condiciones que aceleran este proceso, se encuentra que los pacientes padezcan de hipertensión arterial, altos niveles de glucosa en sangre, bajo porcentaje de HDL (colesterol bueno), y abundancia de grasa en la cintura.

Aunque no hay consenso entre los especialistas, los orígenes del síndrome metabólico han sido establecidos en torno a la resistencia a la insulina. Esa hormona colabora en el proceso de convertir la glucosa en energía; pero si se padece de resistencia a sus efectos entonces se acumulará en exceso el azúcar en sangre, lo cual aumentará el peligro de padecer diabetes o un infarto del corazón.

El marcador oxidativo se manifiesta en altos porcentajes en quienes padecen de sobrepeso.

El síndrome metabólico en España

Más del 20% de los ciudadanos de España padece de síndrome metabólico. Las comunidades del sur de España y las insulares son las que presentan una mayor prevalencia de este tipo de enfermedades, llegando incluso a doblar la prevalencia de comunidades autónomas como el País Vasco, Navarra, La Rioja, Cantabria, Madrid o Valencia, señala la Revista Española de Cardiología.