La diabetes, que inicialmente fue una enfermedad típica de los adultos, es hoy en día bastante común entre niños. Los datos muestran que la diabetes infantil (diabetes mellitus tipo 1) es la segunda enfermedad crónica más común en la niñez, al tiempo que constituye entre el 10 y el 15 % de toda la diabetes diagnosticada a nivel mundial.

Las malas costumbres alimentarias en los niños pueden provocarles obesidad e incluso diabetes

La diabetes infantil es la segunda enfermedad crónica más comun en la niñez.

La cifra total de pequeños que sin alcanzar los 15 años padecen diabetes varía dependiendo del país de procedencia. En tal sentido, en España existen unos treinta mil casos. Los especialistas afirman que el 90% de ellos son de tipo 1; y anualmente se diagnostican alrededor de 1.100 casos más.

La diabetes tipo 1 puede aparecer repentinamente, desde las primeras semanas de vida hasta los 30 años. Pero es entre los 5 y 7 años, así como en el período de la pubertad, cuando  más suele presentarse.

En general, la diabetes mellitus consiste en la variación de la producción por el páncreas de la hormona insulina o en la resistencia de las células a la insulina y su acción. Esta hormona es la que ayuda al cuerpo humano en la transformación de la glucosa en la energía necesaria para el adecuado funcionamiento del organismo.

La diabetes mellitus tipo 1, en particular, se corresponde con el defecto en la elaboración de insulina, lo cual genera el aumento del azúcar en la sangre o glucemia. El tratamiento de la enfermedad se basa, entre otros elementos, en la continua medición de la glucosa en sangre, dosificar inyecciones subcutáneas de insulina y tener una dieta apropiada.

Es importante prevenir la diabetes desde el mismo nacimiento del bebé

En los últimos años la media de edad de aparición de la diabetes ha disminuido.

La palabra de la ciencia

Según reflejan estudios, la práctica habitual de deporte podría mejorar los índices de glucosa en sangre. O al menos, se mostrará mejor que en quienes no realizan ejercicios físicos. Por eso es conveniente hacerles disfrutar de actividades físicas. También se recomienda evitar largas horas frente el televisor, el ordenador o videojuegos.

La diabetes puede producirse con el paso del tiempo y si no se controla adecuadamente puede ser causa de pérdida de la visión, así como infartos, derrames, impotencia sexual, hipertensión, insuficiencia renal y enfermedades pulmonares.

A corto plazo puede generar cetoacidosis, la cual es grave y letal si no se trata con rapidez. En los niños más pequeños suele aparecer de manera repentina. Además, la cetoacidosis puede manifestarse tras una etapa en la cual los síntomas son leves y pueden pasar desapercibidos.

En los últimos años la media de edad de aparición de la diabetes ha disminuido. Por eso, cada vez es más frecuente que se encuentre en menores de 6 años. En esa edad la cetoacidosis suele producirse más abruptamente  que en la pubertad.

Es necesario tener cuidado extremo con los niños diabéticos para minimizar los efectos de la enfermedad a largo plazo

Es necesario tener cuidado extremo con los niños diabéticos para minimizar los efectos de la enfermedad a largo plazo.

Resulta imprescindible cuidar diariamente de los niños diabéticos. Las consecuencias a largo plazo pueden iniciarse desde la edad pediátrica. Tal es el caso de la ceguera, la insuficiencia renal, las enfermedades cardiovasculares y las amputaciones.