Comer alimentos ricos en grasas insaturadas o saludables mientras se restringen carbohidratos y grasas saturadas o de origen animal, puede contribuir a la prevención y control de la diabetes mellitus tipo 2, destacaron investigadores en un análisis que publicó recientemente PLoS Medicine, y donde explicaron, además, que con esta modificación dietética, mejora la sensibilidad a la insulina y se reducen los índices glucémicos.

El estudio precisó que, entre los alimentos que se pueden utilizar, se encuentran diversos tipos de semillas, aceites vegetales y frutos secos. En este sentido, el decano de la Facultad Friedman de Ciencias y Políticas de la Nutrición de la universidad estadounidense de Tufts, el doctor Dariush Mozaffarian, declaró que no se le debe temer a las grasas saludables, al tiempo que calificó de positivo estos hallazgos.

Dr. Dariush Mozaffarian- Decano de la Facultad Friedman de Ciencias y Políticas de la Nutrición de la universidad estadounidense de Tufts

Dr. Dariush Mozaffarian- Decano de la Facultad Friedman de Ciencias y Políticas de la Nutrición de la universidad estadounidense de Tufts.

El doctor Mozaffarian, quien codirigió la investigación, explicó que la diabetes y la insulinorresistencia pueden prevenirse si se incluyen alimentos como semillas del lino, girasol y soya, pescado, nueces y otros comestibles a base de aceites vegetales, mientras se limitan productos como almidones, grasas saturadas y azúcares.

¿Cómo influyen las grasas y los carbohidratos en riesgos para la diabetes?

Los expertos evaluaron cada resultado de más de un centenar de ensayos en los que participaron 4660 adultos, con el fin de analizar la manera en que los diferentes tipos de carbohidratos y grasas influyen en los factores de riesgo para la diabetes mellitus tipo 2. La evaluación incluyó estudios en los que se les proveyó a los sujetos de comidas con cantidades diferentes de carbohidratos, así como de grasas mono y poliinsaturadas, y saturadas. Los investigadores compararon cómo esta modificación de la dieta impactaba componentes tales como nivel glucémico e insulínico en sangre, producción de insulina y sensibilidad a la hormona.

Como resultado, los investigadores se percataron de que ingerir alimentos que aportan grasas mono y poliinsaturadas, en vez de una dieta cargada de grasas saturadas y carbohidratos, influye positivamente en el control de la glucosa en sangre. Esta es, sin dudas, una buena noticia.

Entre los alimentos que se pueden utilizar, se encuentran diversos tipos de semillas, aceites vegetales y frutos secos

Entre los alimentos que se pueden utilizar, se encuentran diversos tipos de semillas, aceites vegetales y frutos secos.

Estudios realizados con anterioridad estiman que si se reduce en 0.1 por ciento la hemoglobina glucosilada, se puede reducir la aparición de la diabetes mellitus tipo 2 en un 22 por ciento y un 6.8 por ciento la enfermedad cardiaca. Como se sabe, los niveles de hemoglobina glucosilada forman parte de los indicadores para el control de la glucosa plasmática a largo plazo.

Grasas poliinsaturasas: las más beneficiosas

Por su parte, el autor principal de esta investigación, Fumiaki Imamura, especialista perteneciente a la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la universidad británica de Cambridge, precisó que de los diferentes tipos de grasas, las poliinsaturadas resultaron ser las más beneficiosas.

Fumiaki Imamura (extremo izquierdo)- Especialista de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la Universidad británica de Cambridge.

Comentó, igualmente, que hasta este instante, el entendimiento de la manera en que carbohidratos y grasas de la dieta afectan a componentes como la insulina, la glucemia y los factores de riesgo, se basa en investigaciones individuales cuyos hallazgos son inconsistentes. Ahora, apuntó, la combinación de los resultados de estos ensayos ofrece evidencias más sólidas para comprender cómo los nutrientes influyen en dichos riesgos.

La nueva perspectiva en la comprensión de este proceso y su impacto para la salud de pacientes diabéticos y no diabéticos, brindará al personal sanitario y la población en general, información oportuna a la hora de elaborar planes alimentarios, que prevengan la aparición de la diabetes mellitus tipo 2 o su control efectivo.