En el embarazo y la diabetes, no existe razón objetiva para que una mujer diabética no pueda considerar tener un embarazo y ser madre aunque padezca diabetes, siempre y cuando no esté sufriendo complicaciones graves de la diabetes y esté continuamente bajo  atención y supervisión médica de expertos, y éstos se lo desaconsejen por razones de salud tanto para ella como para el futuro bebe; en caso contrario se puede enfrentar múltiples problemas durante el embarazo, hay que tener en cuenta que en las últimas etapas del embarazo se puede desarrollar una acumulación excesiva de líquido amniótico y el riesgo de la diabetes condiciona la vida de la madre y condicionar así también  la del bebe. Las posibilidades de que una madre diabética pueda perder a su bebé son mayores que las de una madre no que no padezca. Una mujer que sufra de diabetes y decida un embarazo ha de estar en todo momento bajo supervisión médica.

Debido a los recientes avances, hoy en día los embarazos en mujeres que padecen diabetes son mucho más seguros que en un pasado reciente. Es por ello que un tratamiento adecuado de una paciente diabética y su embarazo requiere de la estrecha supervisión y coordinación de un equipo de profesionales formado como mínimo por médico, obstetra, un anestesista, una enfermera y un dietista. Cuanto antes se diagnostique el embarazo es preferible para poder poner en marcha todos los protocolos de actuación en estos casos.

Si la diabetes no está bien controlada algunas mujeres diabéticas aún sin estar embarazadas por lo general pueden tener faltas de uno o más períodos menstruales; Un buen control de la diabetes es la clave para un embarazo exitoso, el nivel de glucosa en la sangre debe permanecer normal antes y en el momento de la concepción y durante todo el embarazo. La paciente debe educarse y esforzarse para cuidar su dieta y dosis de insulina, en el caso que sea insulinodependiente. La dieta es normalmente la misma que la dieta diabética, pero no hay necesidad de leche adicional. Después del diagnóstico del embarazo la paciente debe ser vigilada al principio a las dos semanas y después a intervalos semanales como normal general.

El control de la diabetes puede complicarse por algunos factores, tales como el tabaquismo, aumento del colesterol en la sangre y los niveles de triglicéridos, son algunos de los casos. Las pacientes que fuman 10 cigarrillos al día, tienen 13% de posibilidades de desarrollar una enfermedad renal, aumentando al 25% si esta cantidad supera los 25 cigarrillos diarios, fumar también incrementa las probabilidades de desarrollar cáncer oral. Las pacientes diabéticas pueden desarrollar enfermedades de las encías y las estructuras de soporte periodontal. La periodontitis y Gingitivis son muy comunes en las mujeres embarazadas diabéticas. Ellas pueden sufrir de sangrado de las encías y úlceras dolorosas. También debido a la nicotina presente en los cigarrillos, la presión arterial, el pulso, pulsaciones y palpitaciones pueden mostrar un aumento repentino, generando un gran malestar, que se intensifica en mujeres que padecen hipertensión.

Las mujeres diabéticas raras veces se permiten llegar a las últimas semanas de gestación en el embarazo y la mayoría dan a luz entre la semana 37 ª y 38 ª mediante la inducción al parto o si es necesario por cesárea, la fecha del alumbramiento es elegida por la estimación de la esfingomielina, que es la proporción de lecitina en el líquido amniótico. Por encima de 2% el riesgo de dificultad respiratoria en el recién nacido es baja.

Las pruebas para un embarazo seguro son pruebas de hemoglobina glucosilada una vez al mes, pruebas alfa-fetoproteína, una vez cada tres meses, la ecografía y ensayos periódicos no-estrés en las dos últimas semanas de gestación.