El consumo de refrescos, aunque solo sea en una ocasión diaria, puede ocasionar problemas cardíacos y diabetes, debido a que estas bebidas contienen 570 ml, o sea, lo mismo que doce cucharadas rebosantes de azúcar, según dictaminan varios estudios científicos.

Las bebidas dulces generan obesidad y carecen de utilidad nutricional porque, en vez de favorecer la salud, lo que traen consigo son calorías que sustituyen el deseo de ingerir comidas saludables.

Si te calificas como un seguidor del refresco es mejor que lo analices dos veces antes de tomarlo de manera continua. Según el centro de estudios del Seguro Social de México, estos son los padecimientos con los que podemos afectar a nuestro organismo a causa de los excesos con estos líquidos azucarados.

Las bebidas dulces generan obesidad y carecen de utilidad nutricional

Las bebidas dulces generan obesidad y carecen de utilidad nutricional.

Padecimientos que pueden ocasionar los refrescos

  • Síndrome metabólico y padecimientos cardiacos.
  • Obesidad que, al mismo tiempo, desencadena dificultades en el corazón.
  • Entre uno y dos refrescos diarios incrementa en un 25 por ciento el peligro de diabetes tipo 2.
  • El benzoato de sodio, uno de los ingredientes de estas bebidas, puede ocasionar urticaria y asma.
  • Otro de sus componentes, el ácido fosfórico, eleva el peligro de piedras renales y  osteoporosis.
  • Desperfectos en la dentadura pudieran generar los ácidos y azucares.

Origen de las gaseosas

Las gaseosas, conocidas también como sodas o bebidas carbonatadas, resultan los peores “refrescantes” para la salud humana, a pesar de su rico sabor y efervescencia. La fabricación de este tipo de productos carbonatados inició en 1832 en Nueva York, justo cuando a John Matthews se le ocurre un aparato para fusionar agua con gas de dióxido de carbono y, además, añadirle sabor.

Las bebidas dulces traen consigo calorías que sustituyen el deseo de ingerir comidas saludables

Las bebidas dulces traen consigo calorías que sustituyen el deseo de ingerir comidas saludables.

Muy pronto la bebida se volvió tan popular que comenzaron a nacer pequeños comercios que ganaban dinero fusionando el agua carbonatada con diferentes tipos de sabores, entre los que fueron más exitosos la naranja, la uva y el limón. La alta demanda generó que la gaseosa, en muy corto tiempo, comenzara a aparecer en las farmacias, donde se le anunciaba como si tuviera propiedades para curar varios problemas de salud.

En 1885, W.B. Morrison un especialista en farmacias que era dueño de “Old Corner Drug Store” en Texas, Estados Unidos, inventó un sabor diferente en su fuente de soda. El líquido fue conocido como “Dr. Pepper” y, rápidamente, se transformó en la más antigua gaseosa que aun vende la nación más poderosa de América.

Las gaseosas, conocidas también como sodas o bebidas carbonatadas, resultan los peores “refrescantes” para la salud humana

Las gaseosas, conocidas también como sodas o bebidas carbonatadas, resultan los peores “refrescantes” para la salud humana.

Coca cola y Pepsi cola

En 1886, otro farmacéutico, esta vez nombrado John S. Pemberton, ensaya la fusión con hierbas y especias, tales como nuez de cola africana y la hoja de coca, en la ciudad de Atlanta. La consecuencia fue una histórica bebida que bautizó como Coca Cola, aunque él no pudo disfrutar del triunfo, pues murió apenas un año y medio después de su logro.

En 1898, Caleb Bradham, un tercer experto en fármacos, solo que esta vez de Carolina del Norte, mientras buscaba una medicina para mitigar las cefaleas le agregó pepsina a la bebida que, en 1903, registró “Pepsi”.

Tanto las Coca colas como las Pepsi, y cualquier otra bebida gaseosa, producen el síndrome metabólico, definido por la existencia de tres o más elementos de riesgo: la obesidad central, el nivel de triglicéridos elevados, la reducción del colesterol bueno, presión arterial por encima de 13/8 y glucosa en ayunas elevada o diabetes tipo 2 previamente diagnosticada.