Entre las 24 y 28 semanas del embarazo, las futuras madres pueden empenzar a padecer la llamada diabetes gestacional. Se trata de una variación en la glucosa y su en metabolismo. La misma bloquea la acción de la hormona insulina y altera los niveles de azúcar en la sangre.

El padecimiento, por lo general, afecta entre el 1 y el 14 por ciento de las gestantes en el mundo. Por eso es necesario actuar sobre sus factores de riesgo para cambiarlos o prevenirlos.

 

Entre las 24 y 28 semanas del embarazo, las futuras mamás pueden comenzar a padecer la llamada diabetes gestacional.

Un primer paso es evitar el sobrepeso cuando aún no se está embarazada. La masa corporal deberá tener un índice por debajo de 30. Así se disminuye la posibilidad de padecimiento de la enfermedad. Además, se incrementa el rango de fertilidad de la mujer.

Igualmente, se deberá prever el sedentarismo y realizar ejercicios que controlen el peso una vez embarazada. Esto ayudará a evitar la obesidad. También aumentará la energía durante el día, ayudará con los dolores de espalda tan comunes durante la gestación y reducirá el estreñimiento. El hinchazón en el abdomen, que genera el lento movimiento intestinal de esta etapa, disminuirá.

El aumento de peso, producto de la gestación debe ser gradual y progresivo. Uno de los consejos más comunes de los especialistas es no engordar rápidamente. Seguir las indicaciones resulta vital pues el margen para el incremento es amplio.

Durante todo el embarazo, el control médico deberá ser continuo. Empezará con un temprano control prenatal y visitas regulares al ginecólogo. Aunque se recomienda mantener siempre una estricta vigilancia de los niveles de glucosa en sangre. También hay que vigilar los lípidos plasmáticos: el colesterol y los triglicéridos.

 

Se aconseja evitar consumir dulces, golosinas, pasteles o la propia azúcar, y sustituirlos por legumbres, pastas, arroz

Intentar sustituir dulces, golosinas, pasteles o el propio azúcar, por legumbres, pastas, y arroz.

En todo ello la alimentación juega un papel fundamental. Los médicos advierten que se deben seguir pautas adecuadas en la dieta. Las dietas varían según la fisiología de cada mujer.

La alimentación deberá ser variada, equilibrada, suficiente y adaptada al peso corporal. Así otorgará los nutrientes necesarios y responderá a los gustos de cada cual.

Ritos de la diabetes gestacional

Se recomienda comer 5 ó 6 veces al día para tener un metabolismo eficiente. Si la gestante se está tratando con insulina, las comidas se deberán ajustar a las inyecciones. Mantener el máximo control de la glucosa en sangre es fundamental.

 

La alimentación juega un papel fundamental por lo que deben seguir pautas adecuadas en la dieta y apropiadas a la fisiología de cada mujer

La alimentación juega un papel fundamental por lo que deben seguir pautas adecuadas en la dieta.

Otro elemento a considerar es la ingestión de hidratos de carbono. Son los nutrientes que más actúan sobre la glucemia. Por esa causa, no deben desaparecer de la dieta. Su misión es aportar entre el 40 y el 50 por ciento de las calorías totales.

Al respecto, se aconseja evitar consumir los hidratos de absorción fácil. Los presentes en dulces, golosinas, pasteles o el propio azúcar,  pueden ser sustituidos por otros de absorción más lenta. En este último caso están los contenidos en legumbres, pastas y arroz. La razón es que su incremento de glucosa en sangre es más gradual.

Por último es importante aumentar la ingesta de fibra. Este alimento ralentiza la digestión y absorción de la glucosa. Su promedio ideal de consumo es de 30 granos diarios. Por tal motivo, se exige a las embarazadas el consumo de ensaladas, cereales integrales, legumbres y frutas con piel, entre otros.