¿Creías que con la diabetes había terminado el sexo para ti? Pues no. Ese es un mito en el que creen muchos adultos, pero que los científicos invalidan.

Resulta cierto que, debido a los problemas de depresión asociados a la diabetes, pueden aparecer síntomas de impotencia sexual. Las dificultades de las parejas para manejar la enfermedad y las reacciones al tratamiento, ocasionan este tipo de disturbios íntimos.

Contrariamente a lo que se cree, la diabetes no siempre se interpone en la vida sexual de la pareja

Contrariamente a lo que se cree, la diabetes no siempre se interpone en la vida sexual de la pareja

Pero, aún así, estudios recientes de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, nos dan la razón. Padecer de un trastorno metabólico no necesariamente da fin al sexo.

En sus experimentos, los estadounidenses descubrieron que el segmento poblacional mayor de 56 años, tiene relaciones sexuales entre dos y tres veces cada mes. Eso significa que su frecuencia es similar a la de quienes no son diabéticos y pertenecen al mismo grupo demográfico.

Los pacientes diabéticos pueden continuar teniendo relaciones sexuales con la misma frecuencia que las personas sanas

Los pacientes diabéticos pueden continuar teniendo relaciones sexuales con la misma frecuencia que las personas sanas

La psicología del placer

Otra investigación estudió el comportamiento de una muestra compuesta por 1.993 personas. Su edad oscilaba entre 57 y 85 años. El resultado corroboró la premisa de que, si bien la diabetes se vincula con una baja actividad en el plano sexual, los pacientes que continúan teniendo sexo lo practican con la misma asiduidad que las personas no diagnosticadas con el trastorno metabólico.

La mencionada pesquisa tuvo en cuenta varios elementos para alcanzar esos resultados, que no son pruebas concluyentes a nivel global, pero sí son suficientes para abrir una vertiente de estudios sobre el sexo en los diabéticos.

Esta investigación, por ejemplo, trianguló la diabetes con los problemas sexuales, el estado de salud individual y los medicamentos consumidos. Eso arrojó, como una segunda conclusión, que muchas veces las personas ignoran que tienen la enfermedad y por tanto no saben la causa de su malestar.

Tras realizar varios análisis de sangre, el estudio comprobó que el 47% de los hombres de la muestra analizada eran diabéticos. De ellos, solo la cuarta parte era consciente del diagnóstico.

En la población femenina los resultados fueron similares. Al menos un 40% de las mujeres eran diabéticas. De ellas, solo la mitad sabía de su padecimiento.

A pesar del resultado que corrobora la inexistencia de un vínculo directamente proporcional entre diabetes y una baja actividad sexual, los autores reconocen que la enfermedad sí puede disminuir el deseo.

Una atención médica adecuada puede ayudar a los pacientes diabéticos a disfrutar de una vida sexual normal

La diabetes y sus misterios sexuales

Debido a la depresión asociada con este padecimiento, en el estudio norteamericano los hombres diabéticos evidenciaron mayor propensión que los sanos a problemas como falta de interés, eyaculación precoz y disfunción eréctil.

Las mujeres diabéticas, en comparación con las sanas, experimentaban falta de excitación y problemas para alcanzar el clímax u orgasmo.

Por otra parte, las personas con disfunciones no suelen asistir al médico para consultas sobre el tema. Según el estudio citado, apenas la mitad de los hombres afectados consultaron a sus doctores.

También las mujeres se mantuvieron en silencio. Solo una por cada cinco, consultó con algún experto.

En lo referente al “autoplacer”, la publicación estableció que los diabéticos la practican con menos frecuencia que los no diabéticos. Las razones son los problemas de autoestima, la falta de energía y la baja libido.

La conclusión del estudio resalta que la ausencia de un diagnóstico protege a los afectados del estigma psicológico de la enfermedad. También destaca que la tendencia a dificultades en torno al placer sexual en las personas conscientes de su condición, indica una vinculación con las capacidades físicas del individuo.

Sin embargo, está probado que el desinterés sexual y la disfunción eréctil están muy vinculados con los problemas emocionales y psicológicos que ocasiona la diabetes en las personas, principalmente en las de sexo masculino.

En este sentido, la preocupación de los médicos por la vida sexual y el estado sentimental y psicológico de los pacientes, indudablemente ayuda a que estos sigan con su vida lo más normal posible y, en el peor de los casos, ayuda a corregir las afecciones sexuales en etapas tempranas.