El 99 por ciento de los enfermos de diabetes mellitus también sufre de algún padecimiento bucal como mal aliento, resequedad, problemas para percibir los sabores o inflamación en las encías, reveló Jorge A. Ávalos, estomatólogo que trabaja como coordinador del Estado en el Instituto de Seguro Social de México.

El doctor especificó que, a través de las visitas a las clínicas estomatológicas, se detectan situaciones crónicas y degenerativas como la diabetes, debido a que es posible distinguir afecciones propias del padecimiento.

Síntomas bucales de una posible diabetes

A veces, llegan personas que no están diagnosticadas como diabéticas, pero poseen inflamación del tejido periodontal, un aliento parecido al de alguna manzana echada a perder (halitosis), y también xerostomía, que es el nombre científico de la resequedad. Analizando esos síntomas, los especialistas presuponen que posean diabetes, aun cuando estos pacientes no hayan recurrido a su médico de familia, explica Ávalos.

A través de las visitas a las clínicas estomatológicas, se detectan situaciones crónicas y degenerativas como la diabetes

A través de las visitas a las clínicas estomatológicas, se detectan situaciones crónicas y degenerativas como la diabetes.

Agregó, además, que en muchos casos también se manifiesta mucha hambre, sed, deseos de orinar, inactividad física y obesidad.

Por esas razones, aconsejó comenzar una vigilancia del azúcar en sangre, y el comienzo de una serie de visitas por parte del paciente a los servicios estomatológicos, con el fin de tratar sus problemas bucales para prevenir la gravedad de los mismos con el paso de los días.

Importancia de mantener una adecuada salud bucal

La protección de la boca es muy importante debido a que, si se padece de alguna infección, jamás será posible controlar las cantidades de glucosa en el organismo con medicinas como los hipoglucémico o la insulina, confirmó.

El 72 por ciento de las personas que padecen de diabetes presentan problemas de enfermedad periodontal

El 72 por ciento de las personas que padecen de diabetes presentan problemas de enfermedad periodontal.

Sobre las maneras de detectar la diabetes en las clínicas, expuso que al momento en que revisan a un paciente que llega al consultorio con un cuadro clínico que incluye los mencionados síntomas, el procedimiento común es la realización de una limpieza dental con el objetivo de eliminar las infecciones, por ejemplo las caries, y para curar la gingivitis de la encía.

Después, se programan al menos cuatro citas seguidas, mediante las cuales se le proporcionará al enfermo un tratamiento general, y se le darán recomendaciones sobre las maneras en que pueden convertir su modo de vida en algo más sano, a través del ejercicio y del seguimiento de una dieta equilibrada.

Asistir al estomatólogo

En la mayoría de las personas es fundamental la atención de un estomatólogo, pero sobre todo es especialmente importante para los diabéticos y las embarazadas, debido a que la salud en ambos contextos puede verse agravada solo por no cuidar de la salud bucal.

Si su nivel de glucosa en la sangre no está bien controlado tendrá mayor probabilidad de tener una enfermedad avanzada en las encías

Si su nivel de glucosa en la sangre no está bien controlado tendrá mayor probabilidad de tener una enfermedad avanzada en las encías.

Ávalos rememoró que el 72 por ciento de las personas que padecen de diabetes presentan problemas de enfermedad periodontal, y ese es solo un ejemplo de los muchos que pueden agravar su calidad de vida.

Si su nivel de glucosa en la sangre no está bien controlado, tendrá mayor probabilidad de tener una enfermedad avanzada en las encías y perder más dientes que las personas sin diabetes. Como sucede con todas las infecciones, una enfermedad avanzada en las encías puede ser un factor que causa el aumento de la glucosa y dificulta el control de la diabetes.

Otros problemas bucales relacionados con la diabetes incluyen candidiasis, una infección causada por un hongo que crece en la boca, y sequedad de la boca, que puede causar dolor, úlceras, infecciones y caries.