La diabetes trae consigo un conjunto de complicaciones. Entre ellas están los daños a importantes órganos como los riñones y el corazón. Pero también causa problemas en la piel y los pies.

En estas partes del cuerpo las consecuencias de la diabetes pueden ser retrasadas. Incluso es posible prevenirlas. Para ello es importante llevar un control riguroso de los niveles de azúcar en sangre. Realizar ejercicios y mantener una dieta sana también es recomendable.

Aunque nunca deben obviarse algunas precauciones obligatorias.

En los pies, las consecuencias de la diabetes pueden ser retrasadas

En los pies, las consecuencias de la diabetes pueden ser retrasadas.

La diabetes y la piel

Existen dos maneras en que la diabetes puede afectar la piel.

  1. A causa de la pérdida de líquidos provocada por el azúcar en sangre. Si el cuerpo tiene menos líquido del que necesita, la piel puede secarse. Eso originará que se dañe y aparezca cuarteada, posibilitando la entrada de microbios.
  2. Debido al deterioro en los nervios del organismo. Este tipo de proceso reduce la cantidad de sudor, lo cual reseca la piel.

¿Cómo cuidar la piel?

– Toma abundante agua. Los líquidos en general contrarrestan los efectos de la glucemia.

– Utiliza jabón no irritante. Luego sécate bien, en especial allí donde pueda el agua esconderse.

– Luego del baño, aplica crema humectante. Consulta con tu médico cuál puedes usar.

– Trata de utilizar ropa interior hecha de algodón puro. Este tejido permite una mejor circulación del aire por el cuerpo.

– Controla tu piel periódicamente. Busca áreas enrojecidas, secas o doloridas que puedan infectarse.

– Consulta a tu médico si encuentras algo de lo mencionado.

Mantén secos tus pies y elimina la posibilidad de heridas

Mantén secos tus pies y elimina la posibilidad de heridas.

Sobre el cuidado de los pies

Los altos niveles de azúcar generan, igualmente, dos complicaciones que perjudican los pies:

  1. Daños y afecciones en los nervios de piernas y pies. El fenómeno también es conocido como neuropatía diabética. Su daño mayor es la pérdida de la sensibilidad en estas zonas.
  2. Insuficiente circulación sanguínea en pies y piernas. Esto es reconocido como una enfermedad vascular periférica. La misma imposibilita la curación adecuada y rápida de infecciones y heridas. Puede agravarse si se es fumador.
Busca áreas enrojecidas que puedan infectarse

Busca áreas enrojecidas que puedan infectarse.

Consejos para preservar la salud de los pies

  • Usa siempre zapatos que te calcen bien. Trata de que no tengan bordes cortantes. Evita las ampollas, cortaduras, callosidades, y todo lo que pueda infectarse.
  • Revisa cuidadosamente tus pies en busca de cualquier herida. Atiéndetela a tiempo.
  • Lava diariamente tus pies con agua a temperatura media. Luego seca bien entre los dedos.
  • Aplica crema humectante sobre tus pies.
  • Corta semanalmente las uñas.
  • Usa calcetines, medias y pantuflas. Eso protege de los golpes, pero evita que te queden muy apretados.