La manera más eficaz de mantener tu diabetes a raya es planificando tu dieta. Se recomienda establecer una proporción de las comidas. Si, además, las elaboras en casa puedes evitar exceso de grasas, sal, azúcar y carbohidratos.

Debes seguir una rutina alimentaria regida por horarios y control glucémico. También realizar ejercicios físicos diarios de aproximadamente 30 minutos para mantener tu peso estable. Una dieta saludable y un consumo planificado de alimentos dependiendo de tu peso así como de una frecuencia de ejercicio físico te ayudarán a evitar la presencia de otras enfermedades.

Recomendaciones para un adecuado control de la diabetes

Recomendaciones para un adecuado control de la diabetes.

Trata de que cada alimento que consumas posea aproximadamente 8g de fibra. Eso ayuda a ralentizar el aumento del azúcar en sangre. Debes consumirla también para evitar enfermedades cardiacas. Este tipo de padecimiento es muy frecuente en los diabéticos.

Los alimentos ricos en fibra son:

– Las judías.

– Cereales como la cebada y la avena.

– Frutas como la manzana, el mango, las fresas y melocotones.

– Vegetales como el apio, el nabo, la calabaza, el brócoli, la zanahoria y la remolacha.

Procura equilibrar la dieta y consumir de forma variada todos los alimentos recordando siempre elegir preferiblemente:

– Verduras frescas sin almidón (3 tazas diarias), como los pimientos, la acelga, la espinaca, la lechuga y el brócoli.

– Frutas frescas, enlatadas sin edulcorantes o frutos secos (2 tazas diarias), como manzana, plátanos, melón, naranja, uvas, coctel de frutas, melocotón, pera y piña. Los zumos consúmelos naturales, sin azúcar añadido. Si además padeces gastritis no consumas frutas ácidas

– Granos integrales o enteros (100 gramos diarios), como son la harina de trigo y de maíz entero, cebada, arroz integral, quinoa, arroz silvestre, trigo negro y amaranto.

– Proteínas (150 gramos diarios), como la pechuga de pollo o pavo, nueces, mariscos, alimentos de soya procesados, huevo, judías y guisantes. Ojo: retira toda la piel o grasa de las carnes antes de cocinarlas, asa a la parrilla o hierve.

– Lácteos sin grasa (3 tazas diarias), como leche o yogurt descremado.

– Grasas poliinsaturadas o monoinsaturadas (7 cucharaditas diarias), como el pescado, los aceites vegetales y las nueces.

Controle sus porciones

Controle sus porciones.

Intenta consumir también carbohidratos complejos. Algunos de ellos son los alimentos integrales, las semillas y sus derivados. Muy importante: las semillas altas en fibra como la quinoa (presentan un índice glucémico bajo, mantiene los niveles de glucosa controlados), chía (contiene omega-3, reduce la resistencia a insulina) y la linaza (mantiene el peso pues ayuda a controlar las grasas).

Incluye a tu dieta y a tu planificación alimentos sanos. Vegetales y frutas de colores vivos son una opción excelente por su valor en la nutrición. Guárdalos en su estado natural en un lugar fresco para que no pierdan sus propiedades. Y a las frutas, antes de guardarlas, rocíale jugo de limón para que no se pongan mustias.

No consumas bebidas alcohólicas de ningún tipo ni dulces, si lo haces que sea de forma responsable, recuerda que estos presentan altos grados de azúcar.

Come lentamente para propiciar una digestión lenta y correcta, además sí evitarás la ansiedad. Al comprar en el mercado, lée las propiedades de cada producto y trata de comprar los productos beneficiosos para tu salud.

Pirámide nutricional para diabéticos

Pirámide nutricional para diabéticos.

Una manera eficaz de lograr la dieta es elegir para las comidas, grandes cantidades de verduras sin almidón ½ plato, proteína y almidón ½ del plato.

Planificación de la dieta en los niños

Las dietas en los niños deben contener la cantidad de fibras, calorías, carbohidratos y grasas que necesiten para crecer.

Los niños diabéticos pueden padecer de sobrepeso. Por lo que se recomienda mantener una dieta sana y darles actividades para que quemen las grasas y los carbohidratos que no necesiten. Estos niños necesitan un plan de comidas elaborado por su nutricionista.

Hay que ayudarlos a entender que alimentos son perjudiciales para su salud y las porciones de consumo de cada uno. También es aconsejable que la familia apoye al niño consumiendo una dieta baja en calorías, cero gaseosas y alimentos bajos en grasas, para que estos no se sientan excluidos de la rutina alimentaria familiar.