El running repercute de manera favorable en las embarazadas con diabetes, pero solo si se realiza con cuidado. Sus beneficios pueden ser psíquicos y físicos, incluso durante esta etapa tan delicada en la vida de una mujer. Aunque siempre se debe tener en cuenta que correr, ya no será como antes.

En el caso del running, se detalla que beneficia al corazón, los pulmones y el sistema metabólico.

Los especialistas recomiendan la práctica de ejercicios físicos durante la gestación. La natación, pilates, yoga, o caminar, suelen ser las actividades más aconsejables… si no se trata de un embarazo de riesgo.

La duración e intensidad del ejercicio, promueven la oxigenación del organismo, afectan al metabolismo de la glucosa y la acción de la insulina.

En el caso del running, se detalla que beneficia al corazón, los pulmones y el sistema metabólico. También ayuda a la autoestima y previene la osteoporosis. Realizarlo durante el embarazo, ayuda a mantener estable el peso corporal, disminuye el peligro de una preeclampsia, reduce los dolores en la columna, facilita el proceso de parto y ayuda a que el organismo esté más preparado para la recuperación física que viene después.

Aunque la tendencia es que las pacientes tengan una vida lo más normal que ellas puedan, hay especificidades para las embarazadas. Los médicos recomiendan que, una vez enterada del embarazo, las futuras madres consulten a un especialista para saber si se mantienen en condiciones de correr y aprendan como adaptarse al nuevo estado de su cuerpo.

 Tips para hacer running durante el embarazo

Si vas a hacer ejercicio lejos de casa, no olvides incluir en tu mochila los aparatos de medición.

Si esperas un bebé pero aún así quieres correr como todos los días, estos consejos serán muy útiles.

  • El running pudiera perturbar los músculos de la pelvis. Esa zona es muy sensible pues pudiera salir perjudicado también el embarazo. Por esa causa, es recomendable que un especialista revise cómo está tu suelo pélvico.
  • Controla el azúcar. Tu médico te indicará cuándo debes comprobar tu concentración de glucosa en sangre. Recuerda tomar la dosis correcta de insulina.
  • Aliméntate bien. Consume 20 gramos de hidratos durante el ejercicio, en forma de bebidas o de alimentos sólidos a mitad del ejercicio o cada 30 minutos.
  • Si vas a hacer ejercicio lejos de casa, no olvides incluir en tu mochila los aparatos de medición, los medicamentos, la pulsera de alerta médica, e información sobre dónde acudir en caso de emergencia.
  • Para mantener bajo control el esfuerzo que se realiza, es importante correr con un pulsómetro. Ten en cuenta no excederte de las 140 pulsaciones. Si llegas al tope máximo aeróbico corres peligro, al igual que si sientes la ausencia de oxígeno.
  • Evita correr en los horarios más calurosos del día. Eso le puede originar una hipertermia al niño. Recuerda siempre llevar el agua necesaria para que te mantengas lo suficientemente hidratada.
  • Emplea zapatillas adecuadas para el running. Intenta correr por superficies libres de obstáculos para disminuir el peligro de caídas y lesiones. No olvides que el embarazo origina un aumento de la laxitud ligamentosa y eso convierte a las embarazadas en más proclives a los esguinces.
  • Sortea el peligro de hipoglucemia manteniendo una dieta adecuada. Lleva siempre contigo comidas como frutos secos, frutas o galletas por si es necesario ingerir algo para sentirte mejor.
  • Si te encuentras muy cansada o estás muy mal, es recomendable no realizar esfuerzos innecesarios. Porque no corras un día no pasará nada. Pero si deseas mantener tu actividad diaria, da un paseo.

Emplea zapatillas adecuadas para el running.

Estos consejos son, especialmente, para aquellas embarazadas que ya hacían running desde antes de quedar embarazadas. Pero si eras sedentaria o tenías una actividad física reducida, será mejor para tu salud caminar o nadar que correr.