Un vínculo entre las siestas de más de una hora y el riesgo de contraer padecimientos metabólicos como la diabetes tipo 2, fue detectado a través de una investigación realizada por la Universidad Nacional de Tokio.

Si te encuentras entre quienes disfrutan de dormir más de una hora después del almuerzo, entonces deberías empezar a cambiar tus hábitos. La razón es que mantener esto como una costumbre, eleva el riesgo de que padezcas de diabetes tipo 2, en comparación con las personas que reposan menos de una hora.

Si te gusta dormir más de una hora después del almuerzo, entonces deberías empezar a cambiar tus hábitos.

Los fundamentos científicos que corroboran esa afirmación se presentaron en Alemania como parte de un Congreso de la EASD, Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes.

Para llegar a esta conclusión, los científicos liderados por el doctor japonés Yamada Tomahide analizaron más de 20 investigaciones. En ellas, participaron alrededor de 300.000 personas occidentales y asiáticas.

A través de un comunicado de prensa de la EASD, la institución dejó claro que el estudio no prueba con absoluta certeza una estrecha relación de causa y efecto. Simplemente se está estableciendo un vínculo –explicaron- que deberá ser analizado con profundidad. La idea es comprobar si, como se ha visto, las costumbres de sueño durante el día inciden en el surgimiento de trastornos metabólicos.

Al respecto, Tomahide puntualiza la importancia de estudiar los problemas del sueño, pues estos se encuentran relacionados no solo a la diabetes sino a otras enfermedades, como las dificultades cardiovasculares.

Relación entre diabetes tipo 2 y trastornos del sueño

Especialistas del Instituto del Sueño, reconocida institución científica, explican que más del 30 por ciento de quienes viven con diabetes tipo 2 sufren trastornos del sueño. También especifican que padecer diabetes predispone a tener trastornos del sueño, y que dormir poco también predispone a padecer diabetes. La causa es que, por ejemplo, en personas sanas y jóvenes dormir 4 horas al día es suficiente para disminuir la tolerancia a la glucosa y producir un estado hiperglucémico.

Más del 30 por ciento de quienes viven con diabetes tipo 2 sufren trastornos del sueño.

De las cinco etapas del sueño, la tercera y la cuarta son las más relacionadas con las transformaciones hormonales y metabólicas en el organismo humano. Estos son los momentos conocidos como de “sueño profundo o lento”. También se les califica como los instantes “más reparadores”.

Es durante estos momentos del sueño cuando el cuerpo regula de manera natural los niveles de insulina y usa menor cantidad de glucosa. Como consecuencia, la glándula pituitaria produce menos corticoesteroides, la actividad muscular y nerviosa es menos activa, y las necesidades energéticas disminuyen. Este proceso biológico trae consigo que el metabolismo de la glucosa disminuya.

Lo contrario pasa durante las primeras fases del sueño, en las que hay más actividad nerviosa y más requerimientos energéticos.

Durante las primeras fases del sueño, hay más actividad nerviosa y más requerimientos energéticos.

Quienes padecen de diabetes mellitus tipo 2 no tienen una óptima calidad de sueño. Pueden incluso despertarse bruscamente durante la noche. Para eliminar esta problemática, es necesario adquirir costumbres saludables.