El Tai chi o tai chi chuan constituye una antigua práctica china, que tiene un objetivo terapéutico y está vinculado a movimientos fluidos con variaciones del centro gravitatorio. Se enfoca en cultivar el fluir y el balance del chi, o energía vital, enfatizando los aportes que hace su práctica al cuerpo humano, controlando la glucemia, así como las funciones cardiorrespiratorias.

El Tai chi parece ser un aliado para controlar la glucosa.

 

Resultados de varias investigaciones

Se efectuó una investigación con varias personas obesas diagnosticadas con diabetes mellitus tipo 2, quienes practicaron ejercicios sencillos y suaves de Tai chi. Estas mostraron mejorías en más de un parámetro: la proteína C reactiva, las concentraciones de malondialdehído, el perfil lipídico y el peso. Esto demostraría la capacidad de su práctica de reducir el estrés oxidativo. Pero no fueron observadas disminuciones relevantes de hemoglobina glucosilada. Se constató un bajo nivel de reacción adversa, o de lesión, a los ejercicios, concluyendo los investigadores en sugerirlo entre los ejercicios regulares practicados por los pacientes de diabetes tipo 2.

Otra investigación que incluyó a once pacientes con descontrol metabólico, tres del sexo masculino y ocho del sexo femenino, con edades comprendidas entre los 42 y los 65 años, combinó las prácticas del Tai chi y el Qigong en una hora, en tres sesiones semanales, durante un total de doce semanas. Se consiguió que el ejercicio fuera aceptado por los pacientes, quienes también manifestaron mejorías estadísticas significativas de peso, insulinorresistencia, presión arterial, circunferencia de cintura (Cci) y reducción de los síntomas depresivos.

El Tai chi consiste en una serie de movimientos lentos y precisos.

En otra investigación enfocada a los efectos del Tai chi, en los receptores de insulina, la insulinemia y la glucemia, en doce personas afectadas de diabetes tipo 2, cuyas edades oscilaban entre los 58 y los 75 años, durante ocho semanas. Dio como resultado disminuciones significativas de glucemia e incremento de los receptores de insulina, así como afinidades entre esta y el receptor, no habiéndose modificado la insulinemia.

Análisis

Se han observado importantes mejorías de la glucemia en ayunas, así como reducciones de insulina, después de practicar Tai chi una hora diaria durante catorce semanas, entre veinte pacientes con diabetes tipo 2. Estos pacientes podrían desarrollar alteraciones nerviosas, tanto centrales como periféricas, pudiendo dañar su estabilidad física motora.

El Tai chi se suele emplear entre los métodos que mejoran el balance en la población adulta senil saludable. Para demostrarlo se utilizó una muestra de personas afectadas, a lo largo de seis meses, quienes practicaron Tai chi, lográndose mejorías del balance y de la sensibilidad plantar, pero también el decrecimiento significativo de los valores de HbA.

El taichí se considera una forma segura de ejercicio para todas las personas, sin importar edad y condición.

Conclusión

Todos los equipos profesionales que han realizado estudios sobre la relación del Tai chi y la diabetes tipo 2, concluyen, basándose en sus resultados satisfactorios, en recomendar la práctica de este ejercicio terapéutico. en aras de mejorar los distintos indicadores afectados de los pacientes .